ENLACES DE INTERES: Vaticano
Flag Counter

¿Es posible y necesaria una nueva fundación en este siglo?

 

Para hablar sobre la fundación de nuevos institutos de vida consagrada, se hace necesario comprender un poco más lo que es éste estado de vida, según lo que nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica (914 - 919).

 

LA VIDA CONSAGRADA

" "El estado de vida que consiste en la profesión de los consejos evangélicos" (LG 44). Es decir los votos de castidad, pobreza y obediencia.

 

Los consejos evangélicos están propuestos en su multiplicidad a todos los discípulos de Cristo. La perfección de la caridad a la cual son llamados todos los fieles implica, para quienes asumen libremente el llamamiento a la vida consagrada, la obligación de practicar la castidad en el celibato por el Reino, la pobreza y la obediencia. La profesión de estos consejos en un estado de vida estable reconocido por la Iglesia es lo que caracteriza la "vida consagrada" a Dios (cf. LG 42–43; PC 1).

 

Un gran árbol, múltiples ramas

"El resultado ha sido una especie de árbol en el campo de Dios, maravilloso y lleno de ramas, a partir de una semilla puesta por Dios. Han crecido, en efecto, diversas formas de vida, solitaria o comunitaria, y diversas familias religiosas que se desarrollan para el progreso de sus miembros y para el bien de todo el Cuerpo de Cristo" (LG 43).

 

"Desde los comienzos de la Iglesia hubo hombres y mujeres que intentaron, con la práctica de los consejos evangélicos, seguir con mayor libertad a Cristo e imitarlo con mayor precisión. Cada uno a su manera, vivió entregado a Dios. Muchos, por inspiración del Espíritu Santo, vivieron en la soledad o fundaron familias religiosas, que la Iglesia reconoció y aprobó gustosa con su autoridad" (PC 1)."

 

De esta manera comprendemos que es el Espíritu Santo quien sigue añadiendo ramas a este árbol de la consagración a Dios, acompañando dicho crecimiento con la Autoridad de la Santa Iglesia, dada en potestad a los Obispos.

 

La fundación de una nueva comunidad Religiosa se fundamenta en la necesidad de llevar el mensaje de Cristo al mundo a través de un carisma particular, es decir de una forma de vida única, que busca imitar y a su vez, dar a conocer a Cristo en cualquier tiempo y época.

 

ES POSIBLE: Si está en comunión con la Autoridad de la Iglesia

ES NECESARIA: Porque es don del Espíritu Santo, y responde a una necesidad.